Posteado por: Educar en igualdad en: 28 octubre 2010
Acoger la homosexualidad o la transexualidad de una hija o un hijo también sigue siendo un reto pendiente para muchas madres y padres que todavía creen que una familia como la suya estas realidades no pueden existir. A menudo, para justificar nuestra primera reacción, decimos que “nadie nos había advertido de la posibilidad de tener un hijo o una hija lesbiana, gay, bisexual o transexual.
El miedo se apodera de los padres: miedo ante lo diferente, miedo de acoger dentro de la familia una nueva realidad, miedo de lo que dirán los demás, miedo de tener que cambiar las expectativas que teníamos sobre el hijo o la hija, miedo del rechazo y de los malos tratos psíquicos y/o físicos que pueda recibir de su entorno y de la sociedad en general, miedo… Sabemos, por experiencia, que no es nada sencillo reestructurar en nuestra mente conceptos que a lo largo de la historia han sido tratados como tabúes; pensamos, sin embargo, que si hemos ayudado a crecer a nuestro hijo o hija y, por lo tanto, lo conocemos, no puede ser que lo que nos dice que siente no sea real ni bueno. Enamorarse, expresar deseo y amar son sentimientos nobles de toda persona, sea cual sea su orientación afectivo-sexual.
Presuponemos la heterosexualidad de nuestros hijos. Y cuando nos confiesan su verdadera orientación sexual LGTB, automáticamente restringimos nuestro apoyo, precisamente, cuando más lo necesitan.
Todas estas cuestiones se tratan en un vídeo sobre un grupo de padres y familiares de gays y lesbianas (Argentina). Para ver el vídeo, puedes pinchar el siguiente enlace: http://vimeo.com/15808106